MÚSICOS DEL PARAGUAY

FLORENTÍN GIMENEZ:
INFANCIA Y JUVENTUD.
En su adolescencia, la batería fue el instrumento que más llamó su atención y luego de aprender a ejecutarla, integró la Orquesta de Música Popular dirigida por el maestro Severo Rodas. En el año 1943, empezando de esa manera, a los 18 años de edad, por los senderos de la carrera profesional.
Desde ese año se dedicó con ahínco a su formación académica,
al conseguir una beca en el conservatorio La Lira, cuya dirección estaba a
cargo de la profesora Pepita Faella, de donde egresa como sus primeras
composiciones de música paraguaya.
En el año 1945, a la edad de 20 años aprende la ejecución
del piano y abandono la batería e integro como pianista, la orquesta de Ramón
Reyes, donde permaneció hasta 1947, año en que se desata la sangrienta guerra
civil paraguaya que obligó al maestro, por motivos políticos, a abandonar la
patria para ir a radicarse a la Argentina.
Al terminar la contienda fratricida, ese mismo año, retornó
al Paraguay y formó su primera orquesta, “Ritmos de América”, la cual ejecuta
composiciones cuyos arreglos orquestales él se encargaba de escribir,
alcanzando el grupo, al poco tiempo, un notable sitial de privilegio por los
éxitos obtenidos en sus preparaciones.
TRAYECTORIA:
Siguió su preparación académica y se especializó en armonía;
tuvo como Profesor a Otakar Platil, quien por entonces residía en nuestro país
y formador de grandes músicos de la época.
Estar al frente de su propia orquesta lo motivo a seguir
componiendo música paraguaya y de otros géneros, las cuales interpretadas
cuando el grupo Ritmos de América se presentaba en los diversos escenarios.
La nueva década, la de 1950, lo motiva para la renovación y
crea una nueva agrupación que lleva como denominación “Florentín Giménez y su
típica Moderna”, ya que su nombre empezaba a gozar de fama y éxito y las
características el grupo se ajustaban a lo que el mercado exigía en ese
entonces. Con catorce integrantes y los aportes vocales de Oscar Escobar, Juan
Carlos Miranda, Carlos Centurión y Jorge Alonso. Alcanzó de inmediato la
aceptación popular.
Esta orquesta, única en su conformación, por sus éxitos
singulares logra transformar el ambiente musical de entonces. Recorre con mucho
suceso, con la representación de Humberto Rubín, varias provincias Argentinas
tales como: Entre Ríos, Corrientes, Chaco, Misiones, Salta, Jujuy, Tucumán,
Córdoba, Santiago del Estero y Formosa, explica un documento de la época.
LOGROS Y PERSECUCIÓN.
En esta misma etapa formó una orquesta de música folclórica
compuesta por 30 profesores, que actuaba en los intermedios de las obras
teatrales y radioemisoras, y fue probablemente la época de mayor creatividad
del maestro, ya que los pentagramas conocieron obras suyas que luego serían
notables sucesos dentro del repertorio de nuestra música, como “Así canta mi
patria”,”Nocturnal”, “Retorno”, “Ka`aguýpe”, entre otras.
En el mismo documento consultado se puede leer lo siguiente:
Por su resistencia y rebeldía a los gobiernos autocráticos
de entonces, siendo miembro permanente de la Comisión Directiva de la
Asociación de Músicos del Paraguay, es sindicado como “izquierdista” y por tal
motivo detenido en 1953. Se lo tiene preso durante varias semanas y luego
confinado a la ciudad de Clorinda, República Argentina, lugar donde permanece
por varios meses. Sin amilanarse de esta circunstancia, regresa y continúa
trabajando, pero ya sin la tranquilidad y seguridad necesarias, a tal punto que
después de asegurar y firmar contrato por más de 80 ciudades del Brasil, con su
gran orquesta, fue imposible cumplirla al negársele la salida al país por la
policía paraguaya de entonces, perdiendo así la oportunidad que se le ofrece,
con los perjuicios pertinentes para los demás integrantes de la orquesta.
En 1956, por culpa de lo que él denominaría falta de
tranquilidad personal, tan necesaria para desarrollar toda actividad fecunda y
creativa, y la gran necesidad de seguir creciendo en conocimiento, abandona el
Paraguay, en forma silenciosa, dejando detrás de sí unos sinnúmeros de logros
personales ganados a través de la música, y se lanza a la aventura de
conquistar el mercado rioplatense, comenzando todo de nuevo en un ambiente
totalmente nuevo para él, pero sabiendo que allí le esperaban una colectividad
artística conformada por José Asunción Flores, Francisco Alvarenga, Demetrio
Ortiz, Emigdio Ayala Báez, Herminio Giménez, Jacinto Herrera, Juan Escobar y
tantos otros que ya habían demostrado sus quilates como autores, compositores y
directores de orquestas en la capital Reina del Plata, logrando difundir,
jerarquizar, y Dignificar la música paraguaya en tan importante mercado;
Florentín Giménez iba para sumar su aporte a tan enorme tarea.
La promulgación en 1996 de la ley 858/96 que crea, entre
otras, el Conservatorio Nacional de Música, del cual es director; y la ley
346/94, que instituye el Premio Nacional, por el cual el Parlamento Nacional
otorga al o los galardonados un importante premio en metálico, o su último y
trascendental logro, la creación de la Orquesta Sinfónica Nacional, cuya batuta
está a su cargo, integrada por más de 112 músicos rigurosamente seleccionados
por sus niveles académicos, son referentes que harán que el autor de “Así Canta
mi Patria” y de la primera ópera paraguaya, “Juana de Lara”, sea recordado con
admiración y respeto por la posteridad.
OBRAS:
Entre los poemas sinfónicos podemos mencionar; “Minas cué”,
para solista coro y orquesta; “El Río de la esperanza”, para coro y orquesta,
“Ciclos”, además de seis sinfonías: Sinfonía Concertante Nº1 para piano y orquesta,
Sinfonía Nº2 De las estaciones, Sinfonía Nº3 en Re mayor, Sinfonía Nº4
Sortilegio, Sinfonía Nº5 Quinta tonal y Sinfonía Nº6 dedicada a Agustín Pío
Barrios, Mangoré, en el cincuentenario de su muerte.
También escribió conciertos para dos guitarras y orquesta,
para violín y orquesta, para viola y violonchelo.
Otras obras sinfónicas son: “Fantasía Étnica”, “Misa
Paraguaya”, para solista, coro y orquesta, escribió además comedias musicales y
zarzuelas paraguayas como: “San Juan dice que si”,”Perúrima”, con Alcibiades
González del Valle; “Romero y Julieta”,”Loma Tarumâ”, “Kurusu Cañete”, con
Mario Halley Mora, entre otros.
Compuso música incidental para obras teatrales y para la
primera producción cinematográfica del Paraguay, “Juana de Lara”, y para el
repertorio de nuestra música popular compuso más de 300 canciones.
Luis Szarán escribió en su Diccionario de la Música en el
Paraguay: “Su creación lírica, la ópera Juana de Lara, estrenada en 1987,
escrita en un estilo cercano a los románticos italianos, de argumento sobre
temas patrióticos y ambientada en le época de la independencia del Paraguay de
la corona española, fue uno de los más grandes sucesos de materia de
espectáculos artísticos en le época del 80 en Paraguay.
AGUSTÍN PIO BARBOZA:
Agustín Pío Barboza, cantante y compositor, nació en Asunción, Paraguay el 5 de mayo de 1913, hijo de Alberto Barboza y Pabla Rojas. Inició su carrera actuando a capella en reuniones y en festivales de música. Don Agustín Barboza murió el 18 de diciembre de 1998 a los 85 años, en Asunción, Paraguay.
TRAYECTORIA:
Vuelve al Paraguay integrando una delegación encabezada por
los Maestros José Asunción Flores, Francisco Alvarenga y el tenor Emilio
Vaesken, invitados por la Comisión de Festejos de la Fundación de la ciudad de
Asunción para participar en la fiesta de gala del 15 de agosto. En aquella
ocasión Augusto Roa Bastos escribe: “Barboza, viene con su balanza de músicas
al pecho para pesar el ritmo / de viejas melodías en la voz de su pueblo. /
Echa a volar tu dulce tormenta de canciones / tú que vienes de lejos, / sereno
y transparente, luz de terrones claros / por blancas avenidas de garzas y de
vientos”.
También formó un trío junto a Félix Pérez Cardozo y Eulogio
Cardozo.
1944 Gracias a una
beca que le concedió el Gobierno Nacional continuó sus estudios de canto en la
Escuela de Música de la Universidad de Río de Janeiro. Dio también conciertos y
audiciones en teatros y radios durante los años vividos en el Brasil, junto al
gran maestro Carlos Lara Bareiro, quien lo alentó a difundir la música
paraguaya.
1947 Viaja desde
Brasil a México, invitado por Gumersindo Ayala Aquino para integrarse al
conjunto “Los Guaireños”, con Luis Alberto del Paraná, Digno García y Humberto
Barúa. Recorre gran parte de México, Cuba y la totalidad de los países
centroamericanos. Hacia inicios de la década de los ‘50 encaró una gira por
países del norte sudamericano y de Centroamérica, México, Estados Unidos de
Norteamérica y Europa, ya como solista o integrando varios conjuntos.
1954 Luis Alberto
del Paraná lo convoca para reorganizar el paradigmático “Trío Los Paraguayos”,
junto al arpista Digno García. Llegados a Europa, firman contrato con el sello
Philips de Holanda, del que son artistas exclusivos por largos años. Por
decreto del Poder Ejecutivo habían recibido el nombramiento de “Embajadores de
la Música Paraguaya”.
1957 En 1957 organizó
su conjunto “Barboza y sus compañeros”, junto a Ramón Mendoza, Leonardo
Figueroa y Carlos Centurión, prosiguiendo su labor de difusión por Europa y
Medio Oriente.
1988 Su hija,
Diana Barboza, también cultora del canto popular, se incorpora al grupo.
1993 El 19 de
julio de 1999 es Iniciado en la Masonería, en la Logia Aurora del Paraguay Nº
1, bajo la Obediencia de la Gran Logia Simbólica del Paraguay, a cuyas Tenidas
asistía regularmente.
OBRAS:
Es autor de alrededor de 80 composiciones entre las que se
destacan “Alma vibrante”, “Flor de Pilar”, “Mi patria soñada”, “Sobre el
corazón de mi guitarra”, “Muchachita campesina” y “Mis joyas de Buenos Aires”
(con versos del poeta Carlos Miguel Jiménez), “Dulce tierra mía”, “Serenata”,
“Viva la vida, viva el amor” y “Muchacha dorada” (sobre textos de Augusto Roa
Bastos), “Oimeva che roga”, “Oñondivemí” y “Reservista purahei” (con Félix
Fernández), de su propia producción, en letra y música, “Emociones de mi
tierra” y “Ruego y Camino”, “Sombras de ausencia” (con Enrique Gayoso), “Voz
del viejo río” (con Aníbal Romero).
CARRERA PROFESIONAL:
En 1930, a propósito del estallido de la Guerra del Chaco
que enfrentó a Paraguay y Bolivia, el dúo Martínez-Cardozo, junto con otros
artistas, realizó exitosas actuaciones para recaudar fondos para la Cruz Roja
Paraguaya. En 1936 fue uno de los fundadores de la Sociedad Argentina de
Autores y Compositores, habiendo pertenecido antes al Círculo de Autores y
Compositores de cuya fusión con la Sociedad de Autores surgió en 1936 la actual
SADAIC. Esta entidad lo nominó como delegado ante el presidente de la República
del Paraguay para gestionar la promulgación de una legislación protectora de la
propiedad intelectual; fruto de esta gestión fue el decreto-ley n.º 94
suscripto por el presidente Federico Cháves.
Entre 1948 y 1952 escribió y dirigió ciclos radiofónicos
sobre música y cultura paraguayas por Radio Argentina (en Buenos Aires).
Se mudó nuevamente a Buenos Aires, donde entre 1961 y 1962
realizó ciclos de conciertos de música paraguaya al frente de la Orquesta
Estable de LR4 Radio Splendid, en la capital porteña, por dos temporadas.
Entre 1959 y 1965 fue profesor de folklore del Instituto de
Bellas Artes Romaro (en Buenos Aires).
TRAYECTORIA:
En sus tiempos de conscripción militar conoció a Eladio
Martínez, con quien integró el dúo Martínez-Cardozo, el cual grabó una
apreciable cantidad de discos para el sello Odeón de Buenos Aires y realizó innumerables
presentaciones en teatros, radioemisoras y centros culturales Realizó giras
artísticas por países y ciudades del cono sur sudamericano, recalando
finalmente en Buenos Aires (Argentina), donde fijó residencia y continuó sus
estudios con los destacados maestros de armonía, composición e instrumentación
Isidro Maistegui y Gilardo Gilardi. Con el folklorólogo argentino Juan Alfonso
Carrizo inició sus estudios sobre la ciencia del folklore.
Finalizada la Guerra del Chaco, se funda en Buenos Aires el
Círculo Paraguayo del cual Martínez-Cardozo son activos integrantes y poco
después, Cardozo Ocampo inicia al frente del conjunto folklórico Ñande Koga,
una fundamental labor musical que desembocará, andando el tiempo, en la
fundación de la Agrupación Folklórica Guaraní y luego del Club Folklórico
Rincón Guaraní.
APORTE CULTURAL:
Como conferencista su tarea fue grandemente fecunda,
presentándose en innumerables encuentros científicos de la especialidad
folklórica, festivales, congresos, seminarios y simposios en más de una veintena
de ciudades de la Argentina y el Uruguay. Desde 1961 dictó charlas y
conferencias sobre temas tales como
«La música paraguaya y sus ramificaciones»
«El arpa paraguaya»
«Nombres genéricos de la música paraguaya»
«La fiesta de la galopa»
«El origen de la música paraguaya»
«Músicas y danzas paraguayas»
«La música paraguaya y su influencia en el Río de la Plata»
«Música y danza paraguaya y la voz espuria de litoraleña»
«Leyendas y costumbres del Paraguay»
«6x8, signo musical de América Latina»
«Folklore paraguayo»
«¿Qué es folklore?»
«El tirteo verde-olivo: Emiliano R. Fernández»
«Instrumentos musicales del Paraguay»
«Músicos, poetas y artífices de la cultura artística
paraguaya», entre otros.
Cuando su regreso definitivo al Paraguay encaró la formación
del Conjunto Folklórico Perú Rimá, cuya tarea en la jerarquización de la música
paraguaya, por la calidad y el rigor artístico y estético impresos a su
trabajo, es bastamente reconocida.
Fuente consultada


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